Por fin han llegado los abuelos a casa.Es un alivio, después de estar dos semanas viendo a mi madre histérica, en plan vaporetta por toda la casa.Lo cual nos incluía a los demás, claro.
Han llegado, quizá hace una hora, y yo, ya descargada, porque ya has pasado los momentos de, mirada escrutadora arriba y abajo, "Qué gorda estás","Cuándo te vas a casar?", etc,etc..
Parece que aborrezco a mis abuelos, ¿eh? No es así, pero es uno de los tópicos de la vida, que se hacen realidad a cada momento,y de verdad, en momentos como éste, parece que te transformas de nuevo en ésa niña de 13 años, con la sonrisita de buena, que se queda sentadita y calladita mientras los mayores hablan.
Deseando salir a tomar un poco de aire (aunque no sea fresco), supongo que luego lo haré .¿Alguien se viene?. Salvo almas secuestradas tranformadas en niños de 12 años.Me comprometo en transformarlas de nuevo en hombretones y mujerzotas bien mayores ;)
Escribe un comentario